Pie y Tobillo

Artritis

Artritis se refiere a la inflamación de una o más articulaciones, en este caso, las articulaciones del pie y tobillo. La artritis puede causar dolor, deformidad y discapacidad. Existen múltiples tipos de artritis; las mas frecuentes son la osteoartritis, la artritis reumatoide y la artritis postraumática.


image

La osteoartritis se refiere a la pérdida del cartílago que recubre los huesos. Este cartílago permite un movimiento adecuado y con poca fricción de un hueso sobre oteo con el movimiento; cuando hay pérdida del cartílago, los huesos comienzan a rozar entre si, causando inflamación y dolor. Debido a que el cartílago no se regenera, cada vez el daño a los huesos es mayor, aumentando el dolor, la inflamación y la discapacidad.



La artritis reumatoide es un tipo de artritis autoinmune; esto significa que el sistema inmune del cuerpo ataca sus propios tejidos. En la artritis reumatoide, el sistema inmune ataca un tejido que cubre a las articulaciones, llamado tejido sinovial, lo que causa inflamación y dolor. Con el paso del tiempo, el sistema inmune también ataca el hueso, cartílago, tendones y ligamentos, lo que causa una deformidad de los pies.

La artritis postraumática se refiere a una artritis que se desarrolla como consecuencia de un golpe o una herida al pie o tobillo, especialmente aquellos que dañan al cartílago que recubre las articulaciones. Esta artritis se puede desarrollar varios años después del traumatismo. Si esta lesión no fue tratada adecuadamente, se puede desarrollar artritis postraumática.

Los principales síntomas de la artritis son el dolor, inflamación, pérdida de la función, deformidad y enrojecimiento. Estos síntomas varían dependiendo del sitio afectado y del tipo de artritis.

Para establecer un diagnóstico, es muy importante que el médico realice una adecuada historia clínica y un examen físico completo. El médico pedirá que se realicen estudios como radiografías, tomografía computarizada, resonancia magnética, ultrasonidos, y en caso de que esté indicado, estudios de laboratorio.



El tratamiento dependerá del tipo de artritis que exista. Generalmente se comienza con un tratamiento conservador, incluyendo cambios en el estilo de vida, reposo, terapia física, ortesis y férulas, medicamentos tomados e inyectados e infiltraciones directamente en la articulación.


image

Si la sintomatología continúa, podría ser necesario un tratamiento quirúrgico. Dependiendo de las características de la artritis y de que articulaciones y huesos estén afectados, el tratamiento será distinto, que puede ir desde un procedimiento artroscópico, la fusión de dos huesos o el reemplazo articular.



Síndrome de túnel del tarso

El túnel del tarso es una estructura formada por hueso y otros tejidos, que se encuentra en la parte interna del tobillo. Por este túnel pasan múltiples estructuras, entre tendones, vasos sanguíneos y el nervio tibial. El síndrome de túnel del tarso se refiere a la compresión del nervio tibial en este túnel, similar a los observado en el síndrome de túnel del carpo en la muñeca (véase la sección de mano y muñeca).

La causa exacta de este síndrome aún no se ha identificado; sin embargo, cualquier situación que cause presión en el túnel del tarso puede causar esta patología, por ejemplo, quistes, tumores, protuberancias óseas, inflamación, alteraciones anatómicas y secuelas de fracturas o esguinces. En algunos casos no es posible identificar la causa exacta.


image

El síndrome de túnel del tarso es mas frecuente en atletas y personas activas debido a la presión que se somete el túnel del tarso con el movimiento.

Los pacientes con síndrome de túnel de tarso pueden presentar dolor, hormigueo, inflamación, sensación de quemadura y sensación de choques eléctricos (o sensación de que les clavan agujas) en el tobillo y pie. Pueden sentir también cambios de temperatura y sensación de debilidad en el tobillo. El dolor se puede irradiar hacia la pierna, pie y dedos del pie.


image

El diagnóstico debe de comenzar con una adecuada historia clínica y exploración física. Estudios como radiografías, ultrasonido, resonancia magnética y pruebas de conducción y funcionamiento de los nervios pueden ser necesarias.

El tratamiento comienza con medidas conservadoras, como reposo, hielo, terapia física, medicamentos tomados e inyectados y uso de ortesis. Si con estas medidas conservadoras las molestias no mejoran, la liberación del nervio con cirugía está indicada.


Neuroma de Morton

El neuroma de Morton es un tumor benigno (no maligno) de un nervio de los dedos de los pies. Este neuroma es mas frecuente en las mujeres, y ocurre con mayor frecuencia entre el tercer y cuarto dedo del pie. Algunos factores de riesgo son irritación, trauma y un exceso de presión sobre el pie.


image

Los pacientes con un neuroma de Morton pueden tener dolor en la planta del pie, generalmente entre el tercer y cuarto dedo del pie. Este dolor se puede irradiar hacia los dedos y aumenta con actividad y con el uso de zapatos. Puede existir también hormigueo en los dedos y la sensación de una pequeña masa en la planta del pie.

El diagnóstico se realiza con una adecuada historia clínica y exploración física. Otros estudios como radiografías o ultrasonido pueden ser necesarios.


image

El tratamiento inicial es conservador; cambios en el tipo de zapato (evitar tacones y zapatos apretados), ortesis (plantillas), medicamentos orales e inyecciones directamente en el neuroma. En algunos casos, el retiro del neuroma con cirugía esta indicado, especialmente en casos en los que el tratamiento conservador no disminuya la sintomatología.


Hallux valgus y hallux rigidus

El hallux valgus, comúnmente conocido como “juanete“ se refiere a una deformidad del primer dedo (dedo gordo) del pie. Esta deformidad es la desviación del dedo hacia el resto de los dedos y la formación de una protuberancia en la base del dedo gordo del pie.

El desarrollo de un hallux valgus es lento. Generalmente comienza con la falta de alineación del dedo gordo, que se comienza a recargar en el segundo dedo, seguido de la aparición de la protuberancia en la base del dedo.


image

El hallux valgus es causado por uso inadecuado de calzado, especialmente calzado apretado como los tacones, lo que causa la desviación del dedo gordo del pie. Otros factores como artritis reumatoide así como historia familiar de hallux valgus, también predisponen a esta patología.

Además de la visible deformidad del dedo gordo del pie, los pacientes pueden tener dolor, inflamación, enrojecimiento y dificultad en el movimiento.


image

El diagnóstico comienza con una adecuada exploración física. El médico realizará radiografías del pie para analizar la estructura de los huesos y el grado de deformidad.

El tratamiento conservador incluye el cambio en el tipo de calzado (calzado que no apriete los dedos), uso de plantillas, ortesis, hielo y medicamentos. En caso de que la deformidad sea importante, que cause dolor que no disminuya con medicamentos y/o que afecte la estética del pie, se puede realizar cirugía. En la cirugía, la deformidad del dedo es arreglada, además de que se remueve la protuberancia en la base del dedo.


image

Hallux rigidus, se refiere a la artritis en el dedo gordo del pie, lo que limita su movimiento causando inflamación y dolor. Este dolor es mas notorio al caminar y al mover el dedo gordo del pie. A diferencia del hallux valgus, en el hallux rigidus el dedo permanece derecho, sin desviarse de lado. La protuberancia en la base del dedo también se puede formar. El diagnóstico también se realiza con una exploración física y radiografías, para evaluar el daño a la articulación del dedo.


image

El tratamiento conservador también consta de cambios en el calzado, ortesis y medicamentos. En caso de que el dolor no disminuya con el tratamiento conservador, puede ser necesaria la cirugía. En la cirugía se eliminan las protuberancias y se puede fijar un hueso con otro para que no exista movimiento y así disminuir el dolor, o se puede colocar una prótesis entre los huesos para permitir un movimiento sin dolor.


image

image


Pie plano

Existen múltiples problemas del pie que pueden causar pie plano, una condición que resulta en una caída del arco del pie.


image

Algunos de los problemas del pie que causan pie plano son deficiencia del tendón tibial posterior, artritis, lesiones o traumatismos de los tendones y/o huesos, pie diabético, entre otros.

Dependiendo de la causa del pie plano, el paciente puede presentar dolor e inflamación en el pie y tobillo, deformidad en el tobillo, formación de protuberancias óseas, pérdida de movimiento y discapacidad.


image

El diagnóstico de pie plano se realiza con una adecuada historia clínica y exploración física, seguido de estudios como radiografías, tomografía computarizada y resonancia magnética. La mayoría de los pacientes mejoran con tratamiento conservador, como el uso de ortesis y férulas, así como de medicamentos. En caso de que la sintomatología no mejore, se puede recurrir a la cirugía.


image

Fascitis plantar

La fascia plantar es una estructura delgada que se encuentre en la planta del pie, directamente por encima de la piel. Esta estructura conecta el talón con el resto del pie y le da estructura al arco del piel.


image

La fascitis plantar es la inflamación de esta estructura, y es una de las principales causas de dolor en la planta del pie. La inflamación de la fascia plantar es debido a una irritación y sobreuso de esta estructura, lo que provoca dolor.


image

Algunos factores de riesgo como problemas musculares de la pantorrilla, obesidad, un arco del pie muy pronunciado, protuberancias óseas en la planta del pie y actividades repetitivas como correr, pueden aumentar el riesgo de desarrollar fascitis plantar.


image


Las personas con fascitis plantar tienen dolor en la planta del pie, que puede ser de mayor intensidad cerca del talón. El dolor puede empeorar al caminar y puede aumentar con la actividad física, como al realizar ejercicio.


El diagnóstico se realiza con una historia clínica y exploración física. Estudios como radiografías y ultrasonido pueden ser necesarios para eliminar otras causas de dolor. La mayoría de los pacientes mejoran con tratamiento conservador, incluyendo reposo, hielo, medicamentos tomador, inyecciones, algunos tipos de ejercicio, ortesis y plantillas y terapia física. Si no existe mejoría con el tratamiento conservador, la fascitis plantar puede ser tratada con cirugía.


Lesiones de los tendones

Los tendones son estructuras resistentes que conectan músculos con huesos y permiten el movimiento. Existen varias patologías que pueden afectar a los tendones, que van desde inflamación hasta rupturas.


En el tobillo y pie existen múltiples tendones, que se encargan, por ejemplo, de mover el pie y los dedos.

El tendón más grande del pie se llama tendón de Aquiles; este tendón conecta los músculos de la pantorrilla con el talón. La tendinitis del tendón de Aquiles se refiere a la inflamación de ese tendón, lo que provoca dolor en la parte de atrás de la pantorrilla y en el talón.


image

Algunas causas de tendinitis de un tendón son el uso repetitivo, aumento en la actividad física, alteraciones en los músculos de la pantorrilla y protuberancias óseas que irriten al tendón con el movimiento.


La sintomatología dependerá del tendón afectado, pero generalmente existe dolor, inflamación, dificultad para mover el pie o los dedos del pie, dificultad para caminar y hacer actividad física y sensación de una protuberancia ósea. El diagnóstico generalmente se realiza con una historia clínica y exploración física; sin embargo, algunos estudios como radiografías, ultrasonido y resonancia magnética pueden brindar información útil para realizar el diagnóstico.


image

El tratamiento generalmente es conservador, incluyendo reposo, cambios en la actividad física, hielo, medicamentos, ejercicios de estiramiento, inyecciones y uso de ortesis y férulas especiales. En caso de que no exista mejoría con estas medidas conservadoras, la tendinitis puede ser tratada con cirugía.


Otro problema es la ruptura de los tendones. El tendón del pie y tobillo que con mas frecuencia se rompe es el tendón de Aquiles. Esto es generalmente durante actividad física, al cambiar de posición abruptamente. Al momento de la ruptura se puede escuchar un sonido fuerte, sensación de un toque eléctrico en el pie, dolor e incapacidad para seguir realizando actividad física y caminar. El diagnóstico generalmente se hace con historia clínica y exploración física. Dependiendo de la severidad de la ruptura y el tiempo de evolución, el tratamiento generalmente es con cirugía, para lograr permitir que el tendón vuelva a unirse y logre cicatrizar.



image

Lesiones de otros tendones del pie y tobillo se diagnostican y tratan de manera muy similar.


Esguinces

El tobillo y el pie están formados por varios huesos que se articulan entre sí para permitir un amplio rango de movimientos al pie y tobillo. Existen una estructuras resistentes que conectan y sostienen un hueso con el otro, llamados ligamentos.


image

Un esguince ocurre cuando uno o varios de los ligamentos que sostienen a un hueso con otro se estiran por encima de su límite normal de estiramiento y se rompen. El esguince más frecuente es el esguince de tobillo, especialmente en la cara externa del tobillo.


image

Las principales causas de esguinces de tobillo son las caídas, pisar mal una superficie y realizar ejercicios que requieran cambios de posición y movimientos bruscos como futbol, atletismo, basketball y tenis.


image

Los principales síntomas son el dolor, inflamación, incapacidad para mover el tobillo y pie, incapacidad para caminar, formación de un moretón y sensación de inestabilidad. Esta sintomatología dependerá también de la severidad del esguince.

El diagnóstico generalmente es con una historia clínica y exploración física. Se pueden realizar estudios como radiografías para descartar fracturas, ultrasonido, y resonancia magnética para evaluar el estado de los ligamentos.



Alteraciones de las uñas

La principal alteración de unas uñas que un Ortopedista ve, son las uñas enterradas. Las uñas enterradas generan mucho dolor, enrojecimiento, inflamación y se pueden infectar si no son adecuadamente tratadas.


image

Las principales razones por las cuales las uñas se entierran, son el uso de zapatos apretados, como los tacones, y una técnica inadecuada para cortarse las uñas. Las uñas para que no se entierren, deben de cortarse con los bordes de forma rectangular, no de forma curva. Además, no se deben de cortar de manera excesiva para que no queden muy cortas.


image

El diagnóstico es meramente clínico. Solamente si el Ortopedista sospecha una infección grave de la uña o del dedo, puede realizar radiografías, cultivos y estudios de laboratorio.

El tratamiento generalmente es conservador; comenzando por utilizar zapatos cómodos y amplios y realizando una adecuada técnica al cortarse las uñas. En caso de que la uña ya esté enterrada, el médico le indicará que medidas realizar para evitar progresión y evitar una infección. Para el dolor se pueden tomar medicamentos. En caso de que ya exista una infección y si el caso es mas severo, puede ser necesario el uso de antibióticos y cirugía, para erradicar la infección, remover la uña enterrada y evitar que vuelva a pasar.


image


image